Una historia que vale la pena contar
Ivan Omar Lugo González
Fue un Joven, uno muy amable, cariñoso y respetuoso, con convicción firme que lo que quería lograr en la vida. Desde pequeño su sueño fue ser abogado y senador. Era el querendón de la familia, donde lo necesitaban allí estaba, y aún sin pedirle ayuda se desvía por colaborar. En las mañanas, saliendo de la casa para la escuela, saludaba junto a su hermano a todos los vecinos que veía. Ya en la adolescencia su manera de ser nunca cambio, solo se fortaleció. Trabajo como mesero y bar tender desde los 15 años. Todos sus clientes lo apreciaban y respetaban mucho por su carisma y don de gente. Terminando la escuela superior entra al Colegio de Mayagüez y le suma a su trabajo actual la carrera de bienes raíces, siendo corredor mientras culmina sus estudios universitarios en contabilidad, siendo un gran orgullo para la familia. Durante sus estudios universitarios hizo intercambio en Salamanca, viajó y conoció lugares pintorescos y experimentó algunas de sus costumbres. Aceptado en la facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, pasando su primer año de universidad y el tan aterrador Alegato. Jovial, alegre, responsable y recto son otras de las cualidades que lo caracterizaba. Una semana más tarde de haber terminado su primer año de Derecho... Comienza a vivir dentro del corazón de cada uno de los que lo conocimos y amamos. Con su gran corazón caló profundo, es por esto que para que su legado perpetúe, queremos apoyar quienes incursan en los campos que Iván experimentó.

